Lanzado inicialmente en Europa en mil novecientos noventa y ocho, el diminuto auto Smart Fortwo ha atraído la atención no solo por su pequeño tamaño, sino más bien por su eficiencia y economía de combustible. Con dimensiones de 2 tercios de un auto tradicional, el auto de 2 asientos Smart es, conforme , lo suficientemente pequeño para estacionarlo perpendicularmente en un espacio de estacionamiento paralelo. Las diez Sedes De Ópera Más Espectaculares Del Planeta el éxito inicial del auto Smart , la línea aumentó a múltiples modelos en dos mil tres y, en dos mil cinco, se generaban cinco tipos de autos Smart Fortwo. Allá, en las negruras de la prisión escolar, sin más luz que la penosamente cernida a través de las grietas de ventano desvencijado, tuve la fortuna de hacer un descubrimiento físico estupendo, que en mi supina ignorancia creía totalmente nuevo. Aludo a la cámara obscura, mal llamada de Porta, cada vez que su auténtico descubridor fue Leonardo de Vinci.
Este panteón funerario, bajo el nombre de la Purificación, se levantó en un emplazamiento privilegiado, en el eje de la capilla mayor. Edificado sobre la antigua capilla de San Pedro, en el centro de la girola, supuso la más importante modificación de la imagen de la catedral en esta parte del templo. No en vano se convertiría en una de las construcciones emblemáticas de la arquitectura española del cuatrocientos.
El cine de explotación representa una parte esencial de la serie B y de la filmografía de Jesús Franco. «Exploitation films» es la manera informal de referirse a aquellas películas de bajo presupuesto y escaso calado artístico que aspiran al éxito comercial explotando una tendencia, género personaje. Son películas que rentabilizan una moda y aprovechan la predisposición del público a acercarse a un tema determinado en el instante de su máxima popularidad. Pese a ser un cine que nace a remolque de otro, las películas de explotación consiguen en ocasiones sorprender a la crítica, superar sus expectativas de taquilla y difusión y producir devotos fieles. En otras palabras, logran convertirse en iconos de una temporada, generación tendencia.
En lo que se refiere a Sancho, se ofreció a los ojos de nuestros amigos poco antes de la venta de San Pedro. «¡Nancho, mira, Sancho!» —gritó José Pedro no bien lo hubo visto. Aconsejó discreción don Jesús, el sacerdote, al impulsivo cervantista; mas Sancho, bien fuese por el hecho de que aquel grito le hubiese parecido trabalenguas sin sentido, bien por el hecho de que pensase que no iba con él, bien porque no estuviese en su pacífico natural inmutarse por tan pequeña cosa, impasible, sonreía desde su jumento.
Ya está en la cima, se codea con los más esenciales, y ahora mismo no tiene noticias de su Sargento, con lo que su único inconveniente son los hermanos Méndez, estos están más que hartos de los Vance, les tienden una trampa y los lanzan a un complejo de gasolina que hacen explotar, pretendiendo que mueran allí los dos, los Vance conseguirán escapar por los pelos.